Abanico Flamenco
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Estamos seguros de que como amante nato del flamenco has podido notar que son muchos los elementos y accesorios que acompañan a este. Otro elemento muy resaltante dentro de la escena del flamenco es el abanico flamenco.

Al igual que el mantón, el abanico flamenco tiene su origen en el continente asiático, específicamente en China y Japón aproximadamente a mediados del siglo VII. No fue hasta el siglo XV cuando este llega al continente europeo a través de los comerciantes portugueses, los cuales tenían acceso libre al mercado oriental. Con el paso del tiempo, llegó a España donde fue acogido rápidamente, sobre todo en el sur debido al clima de la zona. Era considerado raro y caro, y en principio fue usado por damas de la alta sociedad y con el paso del tiempo se popularizó y llegó a tener un lenguaje de seducción.

abanico2Este instrumento tiene ascendencia egipcia, pero con una apariencia diferente; ¿conoces cómo llegó a tener la forma que maneja actualmente? Pues una leyenda japonesa reza lo siguiente:

“Ocurrió una noche calurosa en el hogar de un humilde artesano de abanicos, cuando un murciélago que entró por la ventana abierta fue a estrellarse contra la llama de un candil cuando el hombre lo trataba de espantar acuciado por su asustada mujer. Al día siguiente, la curiosidad del artesano le llevó a imitar las membranas plegables de las alas del murciélago en la elaboración de un abanico.”

Pero volvamos a eso que más nos interesa, que es la manera cómo es empleado dentro del flamenco.

En este baile, el abanico flamenco consta de unas varillas que se unen en la parte inferior a “el paisaje”, que es una tela o papel la cual es decorada con diversos motivos, realistas o decorativos, cuya elección del diseño va a depender de los gustos de cada quién.

Tanto fue su auge que en el siglo XIX fue creada la Real Fábrica de Abanicos para su perfección.

Gracias al uso del abanico Flamenco, las bailaoras logran dar gran gracia y estilo al flamenco. Es por eso que su uso es muy común entre ellas. ¿Pero por qué este elemento coló un lugar en el flamenco? La respuesta tal vez sea ese lenguaje particular que se desarrolló por su uso.

Por ejemplo, si una dama quería comunicar que estaba soltera se abanicaba el pecho lentamente, pero si quería lo contrario lo hacía de manera rápida. Cerrarlo bruscamente era un tajante “te odio” mientras que apoyarlo en el corazón significaba un “te amo”. Sabemos que el flamenco es música y baile que transmiten un sinfín de emociones en un lenguaje propio, el abanico flamenco es un instrumento imprescindible para comunicar toda esa energía.


Siendo el flamenco un baile tan sensual, grácil y hermoso, es lógica la inclusión de este artilugio para fortalecer ese hechizo de encanto que causan sus movimientos. Y es que como declaró un escritor inglés llamado Joseph Addison: “Los hombres tienen las espadas, las mujeres el abanico, y el abanico es, probablemente, un arma igual de eficaz”.